El derecho a una sepultura digna, un derecho humano

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18 de agosto un llamado de ayuda y humanidad nos llegó desde el eje Portugal (Santiago Centro-Sector Posta Central) lugar en que #RefugioBuenPastor trabajó y mantiene contacto con algunas #Personasensituacióncalle. Se trataba de uno de sus compañeros, adulto mayor que había muerto en la calle y cuyo cuerpo llevaba varias horas en el piso bajo la lluvia. Al pasar de las horas su cuerpo fue levantado del lugar y comenzó la triste misión de buscar familiares, al fin no se logró por tanto no había forma de retirar su cuerpo y darle sepultura.

Hoy 3 de septiembre y luego de solicitar ayuda y despertar la empatía de algunas personas se logró dar sepultura a Don Jorge. Ante nada manifestar nuestra cercanía a l@s acompañer@s en calle de Don Jorge; a Enrique López, comerciante del sector, a Jean Peña de la Funeraria Santa Genoveva, quien donó el ataúd y los servicios; a Jonathan Silva, secretario de Ong Contorno Social y a la Sra. Ángela Izquierdo, abogada que fueron fundamental para lograr con dignidad la sepultación. Nuestra gratitud a todos.

La dignidad es inherente al ser humano, no algo que se otorga o se niega. La vida humana es digna siempre, aunque en las sociedades postmodernas actuales se trate de anteponer criterios «técnicos», «utilitaristas» o hasta «económicas» sobre los «éticos» para referirse a la vida humana. Se llega a promover la aplicación de fórmulas matemáticas para justificar la calificación de vidas sin valor, es ese el escenario en el que se encuentran las personas en situación calle,olvidadas,agredidas y utilizadas. Ahora cuando enfrentan el momento crucial como es la muerte, todos aquellos escenarios se agudizan porque van de la mano con la extrema pobreza, el abandono y hasta violación a los derechos más básicos.

No puede ser que tengamos que recurrir a una verdadera campaña solidaria para dar sepultura a una persona, eso habla de lo precario y poco humano que es el sistema en que vivimos y que urge que la persona, y no los éxitos económicos o protocolos que deshumanizan, sea la protagonista. Y el objetivo de nuestro quehacer y hacer. Lamentablemente no es el primer caso, hay muchos como este y ¿qué se ha hecho?, no bastan las protecciones en invierno o los programas sociales que van y vienen dependiendo del gobierno de turno, acá se trata de violación a los derechos fundamentales, se trata de la necesidad de contar con un sistema de protección social sólido, solidario y humano, lo reiteramos “Lo importante es siempre la persona”

Esperamos que con los cambios que se deben gestar en el proceso constituyente en que estamos caminando como sociedad, estos casos y tantos otros encuentren respuesta y una respuesta digna.

Miguel de San José Riquelme; Director Ejecutivo